Archivo de 9/08/08

Una bomba ambiental

Agosto 9, 2008

El calor es cosa seria por estos lados. Los termómetros pueden no pasar de los 30° celsius, pero la sensación térmica es mucho mayor. A ratos parece como si alguien prendiera la estufa en un soleado día de verano y la dejara al máximo. La sofocación llega al grado que hasta un brasileño se levanta y dice que en su vida ha sentido algo así.

Qué decir del esmog, que hace parecer al de Santiago casi como un paraíso, gracias a que mezclado con la constante niebla de estos días deja una visibilidad inferior a un par de metros.
En ese ambiente, el que siempre se temió que presentara Beijing 2008, partieron los deportes en los Juegos Olímpicos más caros de la historia.

El debate por las condiciones climáticas lleva abierto un rato, pero todavía nadie levanta la primera piedra en China.

Sin buscar polémica ni tampoco excusas, los remeros chilenos manifestaron su preocupación por el tema. Luego de terminar quinta en su serie, Soraya Jadue reconoció que sintió lo pesado del aire, que complicó mucho su desenvolvimiento, aunque de eso también tenía culpa el escaso tiempo de adaptación que llevan en la ciudad.

En el ciclismo, a Gonzalo Garrido le pasó algo parecido. Si bien confesó que su nivel estaba muy por debajo en un pelotón en el que destacaban varias figuras mundiales (los últimos ganadores del Tour de Francia, por ejemplo), dijo que el calor lo fue mermando de a poco durante la carrera de ruta.

Por ahora son pequeñas voces, que, por lo demás, no pretenden ser muy críticas, las que se refieren a las dificultades extras que imponen estos Juegos y que parece marcarán la pauta más pronto que tarde, muy probablemente cuando las pruebas al aire libre se vayan multiplicando y llegue el atletismo.

Quizás no haya un culpable único, que no sea sólo por el calor ni tampoco exclusivo de la contaminación, sino que en su mezcla, que forma una bomba difícil de aguantar.

Felipe Hurtado,
enviado especial.