Descubriendo el entorno

By laterceraenbeijing

Para muchos podrá ser considerado aburrido, nimio o cualquier adjetivo de ese tipo que quieran colocarle. Pero quienes han estado en Beijing en las últimas semanas saben que el martes fue un día especial.

Es cierto que no conseguí la mantequilla que hace rato ando buscando para el desayuno (acá prefieren la margarina, inexplicablemente, la que tampoco la pillo en cualquier lado) y que tampoco logro acomodarme bien a las 12 horas de diferencia, pero al menos pude comprobar que aquí también existe el cielo. La lluvia torrencial de la madrugada estuvo acompañada por vientos que sacaron por un rato las nubes constantes que cubren esta ciudad, algo que parecía imposible.

Es la segunda confirmación que hago en un par de días. Había escuchado que Beijing se parecía a Santiago, porque la rodean montañas, sin embargo hasta el lunes nunca las había visto. Otros chubascos me permitieron observarla por unas horas, aunque el esmog hizo rápido su trabajo y la borró del mapa. La borró, así, de forma literal. La Cordillera de los Andes la podemos distinguir media difusa en esas jornadas de restricción vehicular de urgencia y preemergencias ambientales, pero alcanzamos a mirarla. Aquí no. No se veía nada de nada. Sin exagerar.

Ahora sólo me falta ver las estrellas. Escuché a alguien decir que los pekineses no saben lo que son las estrellas, realidad triste si se considera desde el punto de vista de aspirar a horizontes lejanos o del costado más romántico del asunto o cosas como esas. No sé, la verdad. Yo no sé lo que son las estrellas en China, porque en la noche siempre aparecen otra vez los nubarrones para apoderarse del cielo, que entonces deja de ser azul, un color que sentía no conocían por estos lados. Habrá que esperar otra lluvia o un vendaval o algo parecido. Lo que sea será bienvenido.

Felipe Hurtado,

enviado especial

2 comentarios para “Descubriendo el entorno”

  1. Daniela Dice:

    Que fuerte!!! Si seguimos sin una política fuerte contra la contaminación ambiental, porque además tenemos otros tipos de contaminaciones que no producen tanta noticia, como la acústica; nuestros hijos serán como los pekineses.

  2. Angeles Dice:

    Pareciera una paradoja que los mismos que atribuyeron a las estrellas el poder de deterimnar el curso de nuestras vidas ahora no sean capaces de verlas…
    Quizas parezca ignorante, pero me dan cero ganas de ir a China. Me imagino millones de construcciones, poco espacio para los parques y sin ningun paisaje que admirar, salvo el cemento.
    Ayer lei como todos los maravillosos estadios que uno puede ver en la tele seran rapidamente botados para dar lugar a algo mas rentable.
    Cuando vi la ceremonia de apertura encontre todo maravilloso y pense qu seria especial, pero defrauda ver como muchas cosas fueron nada mas que un montaje. Muy lindo, pero al final me quedo con la sensacion de que los chinos esconden muchas cosas que vaya a saber uno que hay en realidad.
    Se supone que es la oportunidad para que ellos puedan mostrar la belleza de su pais y lo rico de su cultura. Y pareciera que eso intentan hacer. Pero me quedo con la sensacion de que hay muchas cosas que son falsas…

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