Beijing apunta hacia arriba

By laterceraenbeijing

No he podido conocer mucho de Beijing aún. Lo de Fernando González consumió mi tiempo y también redujo la amplitud de mis traslados. Del departamento al centro de prensa y de ahí al tenis. Ida y vuelta durante ocho días.

Claro que entre medio hubo que salir a ver a los otros chilenos, por lo que arriba de los buses de la organización uno se puede hacer una idea más amplia de la ciudad, sobre todo camino a los lugares donde competía el remo, el tiro skeet y el triatlón.

Es una imagen amplia y de poquísimos detalles, pero una de las cosas que llama más la atención es las pocas casas que se ven. Aquí todo está desarrollado sobre la base de los edificios, son tantos que no existe otra forma de reunirlos a todos.

Las casas con patio son un misterio todavía. Lo más cercano son algunas construcciones tipo villorrios que hay en la salida, pero más parecen sitios olvidados y lejos del desarrollo del resto de la comunidad.

En el centro de la capital están los ancestrales Hutongs, barrios de pequeñas calles y hogares, pero su fin es meramente turístico, al punto de que hay agencias especializadas en llevar a la gente ahí y que están señalizados con grandes carteles, para que nadie los pase por alto.

En Beijing se vive hacia arriba, quizás sea su forma de parecerse a Nueva York o Tokio, las potencias a las que quiere acercarse y dejar atrás.

Una respuesta para “Beijing apunta hacia arriba”

  1. Magdalena Maser Dice:

    Cada una de las columnas de Diario de un Viaje son a un acercamiento diferente a ese Beijing con que diariamente nos enfocan los canales de televisión. Se puede usar la imaginación y tratar de acompañar al periodista en su periplo chino y, esperar que nuevo lugar conoceremos al día siguiente. Es un Beijing en primera persona.

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