El país de las bicicletas

By laterceraenbeijing

Una bicicleta en China puede llegar a costar tres mil pesos chilenos. De ahí a que casi todos tengan una y la ocupen para trasladarse a cualquier lugar.

Tienen otra ventaja, también: con todos los arreglos olímpicos las calles están en perfectas condiciones en la zona céntrica y, además, viven en una planicie, por las que las subidas y bajadas no son ningún problema.

Ciclistas y automovilistas, eso sí, conviven de forma bastante animal. Los primeros tienen sus vías exclusivas, pero cuando les toca cruzar la calle, no tienen reparos en lanzarse sin mirar o pararse en la mitad para que les hagan el quite.

Los segundos, que tienen unas reglas de tránsito propias y si tienen que doblar en U lo hacen en cualquier lugar, no lucen muy preocupados del prójimo y no les importa tirar el auto encima o apurar a bocinazo limpio el paso de una madre con su hija pequeña en el asiento de atrás. No son enemigos, pero lo parecen y de seguro más de alguno debe terminar cada día en el suelo o con el vehículo abollado.

En Beijing los Furiosos Ciclistas estarían extasiados por un lado, con sus pistas bien cuidadas y por todos lados, pero por el otro ya habrían empezado otro movimiento para conseguir el respeto de los automovilistas. Está claro que nadie puede tener todo lo que quiere.

3 comentarios para “El país de las bicicletas”

  1. nestor cid Dice:

    Según tu punto de vista “ellos no pueden tener todo lo que quieren”. A lo mejor, a lo mejor… lo tienen. Acaso “poder” organizar un “movimiento” significa que casi lo tienes todo ? Ellos pueden tener libertad y nosostros tambien y ambos la tenemos a la propia manera. Hoy en Chile cada día que te levantas hay un gremio en paro, y dos y tres. Yo soy demócrata y creo en la democracia pero tambien sé que no es perfecta. Bueno… nadie puede tener todo lo que quiere.

  2. roberto Dice:

    Esta claro que nadie puede tener todo, pero el viajero puede traer esas bicicletas a 3000, y hacemos negocios.

  3. Daniela Dice:

    Me gusta tu estilo Roberto.

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