Quiero ir a la Muralla China

By laterceraenbeijing

No es fácil llegar a la Muralla China. No sólo porque está como a 90 kilómetros del centro de Beijing, sino porque las pocas referencias que he encontrado me han llevado a lugares donde el concepto Centro de Informaciones no existe.
En un folleto dice que 500 metros al este de la estación de metro Jishuitan hay buses que salen hacía allá cada media hora y que cuestan 45 yuanes. Encontrar el este al mediodía y sin la cordillera de referencia, el asunto no es sencillo.
Hay que pedir ayuda a un voluntario, de esos que dicen que hablan en inglés, pero en verdad lo balbucean. Y mal. Me orienta y me dibuja una casa en el aire para decirme que ahí es donde sale el transporte. La casa en el aire a la que hace referencia es una especie de pagoda, pero desconozco más detalles acerca de su relevancia histórica.
Después de arriesgar la vida cruzando la calle, porque el paso de cebra era completamente invisible para los automovilistas, se ven varios buses parados esperando fotos. Por ahí a una foto de la Muralla en un cartel. Sólo hay caracteres chinos. Ningún voluntario, ni de esos que chapotean el inglés, está cerca e intentar saber cuánto cuesta y lo que demoran es una tarea titánica que no encuentra respuesta.
Insólito, el recorrido turístico más popular de China y no hay ningún aviso que no sea otro idioma que el local. No es lo único que desalienta. El calor es incesante y para subirse a esos buses atestados hay que hacer una fila de unos 100 metros.
Buscar una alternativa es igual de complicado. De regreso con los voluntarios, el mejor consejo que me dan es que vuelva mañana temprano, cosa que no puedo hacer. Preguntar por el valor de un taxi hasta allá se vuelve en otra dificultad matemática para ellos. Como arreglo para la incomunicación entregan un papel con un “quiero ir a la Muralla” escrito en chino.
Hay que parar un taxi y preguntar si están dispuestos al largo viaje. Obvio, es bastante redituable. Con señas muestran que no trabajan con taxímetro y con los dedos muestran el valor. El inconveniente es que del uno al cinco los números son iguales, pero de ahí en adelante no tienen nada que ver. Estira el pulgar y el meñique por lo que entiendo que me habla más de cinco. Creo que siete, pero claro que no sería ni siete ni 70, sino que 700 yuanes ($ 52.000). Mucho. Ni aunque fueran 600. Cuatrocientos es mi límite y porque voy acompañado. Pero ninguno de los dos sabe cómo negociar y no queda más que cerrar la puerta, derrotado. Será para otro día, aunque cada vez quedan menos.

2 comentarios para “Quiero ir a la Muralla China”

  1. Luis Gimenez Dice:

    Interesante este blog desde el punto de vista turístico.
    Pensé que se trataba de una olimpíada, y me gustaría leer algo sobre deportes.

  2. canguro Dice:

    En serio quieres leer algo sobre el brillante desempeno de los deportistas chilenos? Para eso no es necesario un blog, SE NECEITA UN MILAGRO!!!!

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